Transmite tranquilidad por donde se le mire. De pocas palabras, pero con los conceptos claros, el técnico Miguel Alegre tuvo un feliz debut al mando de Club de Deportes Ovalle S.A., luego de un importantísimo triunfo ante Magallanes S.A. por 2-1 en Hijuelas.
Con pasos como técnico por Trasandino (2003-2005) y San Marcos de Arica, equipo al que ascendió a Primera “B” el año pasado, el nuevo DT limarino se dio un tiempo para conversar con www.cdovalle.cl sobre este nuevo desafío y sus principales expectativas.
¿Cómo se gestó su llegada a los “Verdes del Limarí”?, ¿cuáles son sus metas?, ¿cómo jugará el equipo bajo su mando? Algunas de estas interrogantes fueron respondidas por el adiestrador en la siguiente entrevista.
- Miguel, ¿cómo llegó al CDO?
Bueno, yo tenía una oferta de Naval, pero hace unas semanas me contactaron los dirigentes de Ovalle, conversamos y pudimos llegar a un acuerdo para que yo asumiera la conducción del equipo.
- Me imagino que no fue una decisión fácil la de tomar un cuadro que venía con problemas…
La verdad es que yo asumí desde un principio que el desafío era importante y que llegaba a un equipo que estaba octavo, al filo de la zona de clasificación. En ese sentido, hubiese sido más fácil para mí tomar a Naval, que está más arriba en la tabla, pero me la jugué por Ovalle y espero hacerlo de la mejor forma.
- ¿Con qué panorama se encontró al llegar al club? Se lo pregunto porque se ha rumoreado mucho acerca de eventuales problemas al interior del plantel…
Ha habido algunas dificultades, pero obviamente son cosas que quedan en el camarín. Lo que yo prometo no son títulos, pero sí mucho trabajo y creo que hay bastante por hacer y por mejorar en este Deportes Ovalle.
- ¿Tiene pensado solicitar refuerzos para algunos puestos o prescindir de ciertos jugadores?
Todo eso debo evaluarlo con calma, porque aún tenemos tiempo, pero por ahora no puedo adelantar nada al respecto.
- ¿Cómo le gusta ordenar a sus equipos en la cancha?
Soy partidario de jugar con tres hombres en el fondo, cuatro volantes y tres delanteros, pero todo ese diseño táctico puede variar de acuerdo a las circunstancias del partido y a las características de los jugadores que uno tiene. En ese sentido, mis equipos tienen que ser capaces de cambiar sobre la marcha a una línea de cuatro defensores y poder adaptarse a ese tipo de exigencias.
- Usted llega a un club con una hinchada impaciente por volver al profesionalismo. ¿Algún mensaje para la gente?
Como ya lo dije, en los equipos que he dirigido nunca he prometido campeonatos, pero sí un trabajo profesional y serio, para así poder aspirar a llegar lo más arriba posible. Ahora hay que ir paso a paso. Lo primero es asegurar la clasificación entre los ocho primeros del grupo y luego pensar en lo que viene. Eso es lo que les puedo decir a los hinchas y sólo espero que nos apoyen partido a partido, para poder llevar a Ovalle al lugar en el que, por historia, debe estar.